Un mundo para cada cual (La escisión de Europa)

Si se mira para atrás, si se mira para adelante todo ha cambiado... Ya los ingleses han decidido que no cuentan con Europa para el futuro. Ahora estamos con la sopa boba, con saber como será la separación, cuales son las condiciones para seguir siendo amigos después de haber sido como hermanos.

Y lo cierto es que si lo vemos con perspectiva es incomprensible como se ha podido perder esa votación, cómo no se ha movilizado toda Europa para recordar a los ingleses todo lo que llevamos andado y lo importante que para los retos futuros es la unión de los países del globo.

El mundo ha cambiado, el mundo ya no es un lugar donde podemos hacer todo lo que queramos, cada vez entendemos mejor el efecto mariposa, cada vez entendemos mejor que poner unos molinos en el norte de África cambia el tiempo en España, que un grupo de países juntos podrían hacer que Europa fuera un verdadero paraíso, que una moneda como el € nos permite ir y venir a nuestro antojo por todos los estados miembros, y nos iba a llevar a ser la gran potencia del mundo...


Porque no olvidemos que Europa no tiene de nada, Europa solo tiene unas cuantas industrias y muchos cerebros, pero ha externalizado tanto su producción que apenas quedan fábricas pues el estado del bienestar exige bienes de consumo baratos y duraderos, y eso solo se consigue con sueldos bajos y gran productividad.

En Europa nos hemos adormilado y hemos dado la mayoría de la producción a China, la India... Porque así no contaminabamos tanto, porque así los desechos estaban fuera de la Unión. El banco alemán prestaba dinero a los bancos de los estados miembros para que estos lo prestaran a sus ciudadanos y estos compraban cada vez más bienes de consumo, más casas, más coches...

Y mientras tanto dejabamos que la industria se fuera desvinculando de Europa, mientras tanto solo los proyectos considerados estratégicos se quedaban en Europa,  y penábamos que en este mundo feliz, en este cuento de hadas todo iba a ser genial. Nosotros poníamos las ordenes y los países emergentes los productos...

Sin embargo, si miramos la historia del humano, si miramos el siglo pasado, si vemos la gran guerra del siglo veinte, si escuchamos lo que el propio Hitler tenía en mente, veremos que aquello que llamaba espacio vital, aquello que el buscaba para Alemania, al final es lo que ha movido después todos los conflictos militares posteriores, ya que todos quieren tener  a la mano los recursos básicos, tanto en alimentación como para la industria.

Mirando el mapa geofísico de Europa nuestros yacimientos están agotados, no tenemos petroleo, apenas uranio, no explotamos la energía solar, no queremos energía nuclear, nos hemos cargado la industria... Estamos como aquel que le pusieron una venda en los ojos y un pastel que olía maravillosamente estaba siempre cerca pero no lo podía alcanzar. Le hacían caer, arrastrarse por el suelo pero el seguía detrás del pastel de carne. Hasta que cuando llegó a alcanzarlo y lo tenía en la mano, y se quitó la venda de los ojos vio como estaba a punto de estrellarse contra el suelo de un precipicio y ya no tenía solución.


Ahora los ingleses nos lo han dicho bien claro, algo falla, algo no está bien en esta vieja nueva Europa, ellos no son más listos ni más tontos pero han visto algo que no va bien, y no es una cosa sino muchas. Pero es hora de volver a empezar, de ver si el modelo es sostenible porque a lo peor estamos algo equivocados y es necesario dar la vuelta y empezar a producir.

Porque el PIB no es un indice de producción pues no es tanto lo que se produce, el PIB mide dinero no mide bienes y sin embargo los humanos nos movemos por bienes, consumimos bienes, consumimos cosas, y esas cosas debemos empezar a producirlas a nivel regional.


Si no tomamos nota y nos dejamos de tanta burocracia otros se darán cuenta de todo esto y montarán sus industrias y luego fijarán sus precios, y nosotros no podremos protestar. Y esos mismos llegarán y dirán adiós a las uniones porque serán autosuficientes.


Esa es la clave, llegar a tener una Europa autosuficiente con ciudadanos capaces de gestionar los recursos con cabeza.

Europa, es hora de volver a pensarse. Si no, volveremos a los nacionalismos...

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