No soy...
No soy más que un sueño, no soy más que un pensamiento, pero ahora soy un pensamiento inquieto, soy el antiguo brillo, la pequeña luz que un día brilló con intensidad y que de pronto dejó de ser. Solo era aire, solo he sido una especie de zombie que no quería ver más allá de mi propio ser día a día. El brillo que la noche iluminaba ha sido desplazado por un no ser tan absurdo como cómodo, era mejor decir si, siempre decir si, pero poco a poco el rebelde tenía que saltar, el rebelde tenía que romper el tiempo y el espacio.... Así ha sido, aunque un ángel, uno de esos seres mágicos que algunas veces pasan por tu lado y te tocan sin querer ha tenido que ver en esa explosión que ha hecho que el mundo vuelva a brillar y que yo vuelva a brillar con él. Es gracioso pensar que ni sabe ni sabrá casi con seguridad que solo con palabras, con opiniones, con miradas ha conseguido que vuelva a ser el que en un momento dado llegó a tocar al ser con la yema de los dedos, ese que andaba obsesio...