La historia que no existe...
Cuando era joven, muy joven, Ecio conocía la magia, creía conocerla, la magia o algo similar, era algo que el sabía que surgía de detrás de la cara, de la zona que empieza donde terminan los ojos, ese lugar al que llamaban cerebro... pero que estaba unido al corazón, porque al pensar en los seres mágicos se aceleraba el pulso, y una especie de sensación fuera de lo normal entraba en su ser.
Ecio creció y se sorprendió de que algunas veces esas personas entraban en su vida y decidían quedarse, pero también aprendió lo que suponía equivocarse, lo que suponía unirse totalmente a alguien y no ser capaz de mantener el ritmo de la magia, y perder la conexión... ese fue el gran dolor que le acompañó durante años. Y daba igual los seres que pasaban por su vida, daba igual la luz o incluso la oscuridad... De echo Ecio perdió toda la luz que brillaba en su corazón, y solo gracias a su hijo mantuvo oculta su luz. Solo gracias a ese hecho pudo mantener algo de aquello que había sido tan importante en su vida....
Pero se fue apagando, y apagando, tal vez por el aire, tal vez por el tiempo, o tal vez porque no se daba cuenta de que tenía a su alrededor la mayor de las oscuridades, porque le habían creado una cortina de humo tan enorme que ya no había nada más que una pequeña burbuja de aire puro y luego un humo tan denso que no dejaba pasar nada de luz...
Nada era importante, y solo sus idas y vendidas le mantenían cuerdo... Pobre Ecio, había pensado que el mundo podía darle el amor, y sin embargo le había dado un mundo distorsionado y cubierto de una noche eterna... Además el cuento era tan consistente que ni siquiera la lógica más fuerte, ni la luz de su corazón eran capaces de salir...
Un día Ecio soñó con una isla, y en esa isla había mucha gente, y al romperse su comunicador de pronto el final estaba ahí mismo... Pero Ecio no lo entendía, necesitaba saber más o tal vez verse aún peor... La nube ahora le ahogaba, el quería romperla, el se enfadaba, el lloraba para dentro, el no dormía... Ecio no era más que una sombra, no era más que una especie de fantasma dentro de un mundo de fantasmas...
Solo muy de vez en cuando una persona pasaba por su vida y le daba un vuelco al corazón, le daba algo que no venía de este mundo... Al principio Ecio no podía creerlo, no quería creerlo, era imposible que una luz así pudiera venir a su corazón, y pudiera despertar la chispa dormida, que alguien pudiera encender de nuevo la magia era algo que ni siquiera podía plantearse.
El estaba atrapado por la nube densa que lo quería hacer cada vez más pequeño, más inestable, y a la vez más explosivo... Explosivo... Si... Ahí fue cuando una especie de mecanismo interno le hizo pararse, alguna rueda interna, un engranaje de esa fábula en la que estaba metido debió hacer cranck...
Y al principio fue un ruido pequeño, fue como un susurro, fue como el aire suave que te viene a la cara cuando el mar está tranquilo... No era gran cosa, pero de nuevo la voz de su interior empezó a hablar....
- ¿Qué haces ? ¿ Estás loco? ¿ Qué haces parado? ¡ Se loco!
Ecio se asustó, pero la cosa iba a peor, fue como apagar el interruptor de una computadora y que de pronto ésta empezara a hablar como HALL en Odisea, fue como esas explosiones en cadena, de repente, estaba Ecio frente a frente con un átomo que explota y suelta electrones y los pasa a varios átomos... Era una neurona pasando a otra, era un ámbito de la vida pasando a otro...
Era como si de pronto una pequeña luz, un punto de luz, el punto de luz de la historia interminable, hubiera empezado a brotar, y de nuevo las fábulas de magos y caballeros pudieran volver a tener final feliz... Era de nuevo el momento de empezar a soñar, aunque aún hubiera mucho barro que cargar...
Tan grande era que una especie de huracán barrió los limites de aquella nube tan densa, él solo oía, que para hacer huevo había que romper las paredes, y las paredes cedían, y cedían tan rápido que el dolor que antes era ahora no era más que un recuerdo y una advertencia de futuro...
Pero había más, Ecio se dejó soñar, Ecio se dio cuenta de que algo le importaba mucho, y era algo que no conocía era un algo que simplemente había pasado por su lado... Pero esa puerta sin querer había roto su burbuja....
...
- Ecio, dijo la voz de la sabiduría oculta, estás siendo necio, estás actuando como si no hubiera mañana, eres como un niño pequeño que ha pasado por delante de un escaparate y ha visto un dulce y ahora es solo voluntad que quiere ese dulce. Ahora solo sabe decir mamá quiero el dulce, y llora por los pasillos y va diciendo a todo el mundo "ojalá ese dulce fuera mío", "fíjate que ese dulce me ha mirado tres veces en el último mes y ahora solo quiero ese dulce, porque se que ese dulce quiere venir conmigo.
- Es que ese dulce quiere venir conmigo, es que quiere ser conmigo...
- Pero, ¿acaso te ha dicho que quiere ir contigo?, ¿acaso te ha gritado "¡voy!"?
- No, pero una voz interior que hace mucho que no escucho me dice que va a ser así, y que el futuro va a ser así... Y esa voz no suele equivocarse...
- Ecio, tú lo has dicho, "no suele", pero a lo mejor esa voz interior ha mal interpretado la señal, a lo peor no te has dado cuenta de que lo único realmente importante y lo que tiene valor es que es el detonante nada más... Y que no va a ser más que una especie de bocina que suena y pasa...
- Pero es que algo ha eclosionado en mi y ha hecho que todos los viejos sueños vuelvan a la vida, ahora estoy de nuevo vivo y no soy un triste sueño... ahora soy voluntad... y mi voluntad quiere ese dulce.... y se que ese dulce quiere estar conmigo, ser conmigo...
- Y sin embargo sigues en el mismo lugar con las mismas personas... No parece que haya cambiado fuera nada. Los demás no van a creer que sea cierto.
- En este momento es imposible hacer otra cosa, solo puede existir en el pensamiento, no puede ser hecho, necesito tiempo, necesito crear tiempo, crear espacio, crear las condiciones para que el sueño imposible sea algo más real...
- Pero Ecio, las cosas que quieres te van a costar mucha energía, y no siempre va a ser posible que consigas lo que piensas... Es posible que termines solo, retraído, y quizás amargado... ¿Crees que merece la pena romper anclas y empezar a navegar? ¿Crees que las cosas van a ser como tu piensas?
- Mira... Las cosas han ido arriba y abajo, se han partido por un lado y por otro, he estado muy abajo, he llegado a perder el camino y el norte... No pensé nunca que todo fuera a ser así, pero eso ha hccho que empiece a pensar en nuevas metas, en nuevos pensamientos... Ha sido tan duro que he llegado a dejar de ser, ha sido tan asqueroso que yo mismo me he llegado a dar asco... Pero de pronto algo ha pasado, de repente una especie de energeia me ha invadido, me ha llenado de algo que nunca debió marcharse...
- Si Ecio, pero ¿por cuánto tiempo? ¿cuánto tiempo crees que vas a soportar ver como te provocan sin caer?
- Resistiré porque necesito, digo, NECESITO, resistir, necesito encontrarme y para poder dejar entrar el futuro, necesito distanciarme para poder ver desde fuera...
- Pero ¿y si después de todo ese espacio y ese resistir, ese quedarte solo y aprender a estar solo, resulta que no llega lo que crees que va a llegar?
- Entonces al menos habré conseguido encontrar mi propio camino, aunque me cueste la vida, aunque no llegue nunca a cumplirse esa energeia, y nunca llegue a probar ese dulce, o ese dulce no sea lo que pensaba. Al menos habré salido de aquello que me hería y no me dejaba ser no más que una sombre...
- ¿Merece la pena?
- ¿Merece la pena respirar? ¿Merece la pena llorar por lo perdido? ¡Siempre merece la pena! Prefiero un mes de vida real que tantos años de silencio, que tantos años de no ser más que un pelele, de irme perdiendo ... Aunque he aprendido mucho de mi mismo y de los demás he perdido la garra, "la mirada del tigre", he perdido el ser en cuanto ser especial.... Si hoy muero no habré hecho nada de lo que creía que era lo fundamental.
- Ecio, me da pena que vas a llorar mucho en tu camino... creo que en el mundo no va a ver un hueco suficiente como para recibir tus lágrimas...
- Ya no hay hueco porque ya lo he llenado de dolor y en ocasiones de rabia... Parece que es ahora y solo en este ahora cuando puedo volver a soñar, puedo volver a pensar en encontrar algo que he perdido...
- Pero no sabes nada de lo que hay al otro lado, no sabes si está bien o está mal, no sabes si es rojo o amarillo, solo tienes una especie de sensación causada en tu mente por un reflejo, es decir, no tienes ninguna seguridad, estás en lo alto de un edificio sin arnés, pero encima ahora viene un viento de levante y luego una larga espera...
- Amigo, si mi visión es tan nítida como parece entonces se va a cumplir, incluso aunque yo no lo quiera, como dijo Doraemon a Novita, da igual vayas en tren, en avión o en coche a Tokio, de cada manera el viaje va a ser distinto pero al final estás en Tokio...
- Si, pero en tren bala estás en una hora y en coche en seis, ¿ cómo vas a aguantar las seis horas ?
- Y el pastel , ¿no lo sigues viendo delicioso aunque lleve esperando sin esperanza durante tanto tiempo?
- Pero ¿y si no está esperando por ti?
- Entonces, de nuevo te digo, me habré equivocado, habré perdido otro año de mi vida, y sin embargo este año me servirá para aprende que es lo que realmente queda del yo antiguo... De ese yo que fue amor puro...y voluntad pura... A veces mis pensamientos son negros pero hay ahora mucha luz en mi corazón...
Ecio creció y se sorprendió de que algunas veces esas personas entraban en su vida y decidían quedarse, pero también aprendió lo que suponía equivocarse, lo que suponía unirse totalmente a alguien y no ser capaz de mantener el ritmo de la magia, y perder la conexión... ese fue el gran dolor que le acompañó durante años. Y daba igual los seres que pasaban por su vida, daba igual la luz o incluso la oscuridad... De echo Ecio perdió toda la luz que brillaba en su corazón, y solo gracias a su hijo mantuvo oculta su luz. Solo gracias a ese hecho pudo mantener algo de aquello que había sido tan importante en su vida....
Pero se fue apagando, y apagando, tal vez por el aire, tal vez por el tiempo, o tal vez porque no se daba cuenta de que tenía a su alrededor la mayor de las oscuridades, porque le habían creado una cortina de humo tan enorme que ya no había nada más que una pequeña burbuja de aire puro y luego un humo tan denso que no dejaba pasar nada de luz...
Nada era importante, y solo sus idas y vendidas le mantenían cuerdo... Pobre Ecio, había pensado que el mundo podía darle el amor, y sin embargo le había dado un mundo distorsionado y cubierto de una noche eterna... Además el cuento era tan consistente que ni siquiera la lógica más fuerte, ni la luz de su corazón eran capaces de salir...
Un día Ecio soñó con una isla, y en esa isla había mucha gente, y al romperse su comunicador de pronto el final estaba ahí mismo... Pero Ecio no lo entendía, necesitaba saber más o tal vez verse aún peor... La nube ahora le ahogaba, el quería romperla, el se enfadaba, el lloraba para dentro, el no dormía... Ecio no era más que una sombra, no era más que una especie de fantasma dentro de un mundo de fantasmas...
Solo muy de vez en cuando una persona pasaba por su vida y le daba un vuelco al corazón, le daba algo que no venía de este mundo... Al principio Ecio no podía creerlo, no quería creerlo, era imposible que una luz así pudiera venir a su corazón, y pudiera despertar la chispa dormida, que alguien pudiera encender de nuevo la magia era algo que ni siquiera podía plantearse.
El estaba atrapado por la nube densa que lo quería hacer cada vez más pequeño, más inestable, y a la vez más explosivo... Explosivo... Si... Ahí fue cuando una especie de mecanismo interno le hizo pararse, alguna rueda interna, un engranaje de esa fábula en la que estaba metido debió hacer cranck...
Y al principio fue un ruido pequeño, fue como un susurro, fue como el aire suave que te viene a la cara cuando el mar está tranquilo... No era gran cosa, pero de nuevo la voz de su interior empezó a hablar....
- ¿Qué haces ? ¿ Estás loco? ¿ Qué haces parado? ¡ Se loco!
Ecio se asustó, pero la cosa iba a peor, fue como apagar el interruptor de una computadora y que de pronto ésta empezara a hablar como HALL en Odisea, fue como esas explosiones en cadena, de repente, estaba Ecio frente a frente con un átomo que explota y suelta electrones y los pasa a varios átomos... Era una neurona pasando a otra, era un ámbito de la vida pasando a otro...
Era como si de pronto una pequeña luz, un punto de luz, el punto de luz de la historia interminable, hubiera empezado a brotar, y de nuevo las fábulas de magos y caballeros pudieran volver a tener final feliz... Era de nuevo el momento de empezar a soñar, aunque aún hubiera mucho barro que cargar...
Tan grande era que una especie de huracán barrió los limites de aquella nube tan densa, él solo oía, que para hacer huevo había que romper las paredes, y las paredes cedían, y cedían tan rápido que el dolor que antes era ahora no era más que un recuerdo y una advertencia de futuro...
Pero había más, Ecio se dejó soñar, Ecio se dio cuenta de que algo le importaba mucho, y era algo que no conocía era un algo que simplemente había pasado por su lado... Pero esa puerta sin querer había roto su burbuja....
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- Ecio, dijo la voz de la sabiduría oculta, estás siendo necio, estás actuando como si no hubiera mañana, eres como un niño pequeño que ha pasado por delante de un escaparate y ha visto un dulce y ahora es solo voluntad que quiere ese dulce. Ahora solo sabe decir mamá quiero el dulce, y llora por los pasillos y va diciendo a todo el mundo "ojalá ese dulce fuera mío", "fíjate que ese dulce me ha mirado tres veces en el último mes y ahora solo quiero ese dulce, porque se que ese dulce quiere venir conmigo.
- Es que ese dulce quiere venir conmigo, es que quiere ser conmigo...
- Pero, ¿acaso te ha dicho que quiere ir contigo?, ¿acaso te ha gritado "¡voy!"?
- No, pero una voz interior que hace mucho que no escucho me dice que va a ser así, y que el futuro va a ser así... Y esa voz no suele equivocarse...
- Ecio, tú lo has dicho, "no suele", pero a lo mejor esa voz interior ha mal interpretado la señal, a lo peor no te has dado cuenta de que lo único realmente importante y lo que tiene valor es que es el detonante nada más... Y que no va a ser más que una especie de bocina que suena y pasa...
- Pero es que algo ha eclosionado en mi y ha hecho que todos los viejos sueños vuelvan a la vida, ahora estoy de nuevo vivo y no soy un triste sueño... ahora soy voluntad... y mi voluntad quiere ese dulce.... y se que ese dulce quiere estar conmigo, ser conmigo...
- Y sin embargo sigues en el mismo lugar con las mismas personas... No parece que haya cambiado fuera nada. Los demás no van a creer que sea cierto.
- En este momento es imposible hacer otra cosa, solo puede existir en el pensamiento, no puede ser hecho, necesito tiempo, necesito crear tiempo, crear espacio, crear las condiciones para que el sueño imposible sea algo más real...
- Pero Ecio, las cosas que quieres te van a costar mucha energía, y no siempre va a ser posible que consigas lo que piensas... Es posible que termines solo, retraído, y quizás amargado... ¿Crees que merece la pena romper anclas y empezar a navegar? ¿Crees que las cosas van a ser como tu piensas?
- Mira... Las cosas han ido arriba y abajo, se han partido por un lado y por otro, he estado muy abajo, he llegado a perder el camino y el norte... No pensé nunca que todo fuera a ser así, pero eso ha hccho que empiece a pensar en nuevas metas, en nuevos pensamientos... Ha sido tan duro que he llegado a dejar de ser, ha sido tan asqueroso que yo mismo me he llegado a dar asco... Pero de pronto algo ha pasado, de repente una especie de energeia me ha invadido, me ha llenado de algo que nunca debió marcharse...
- Si Ecio, pero ¿por cuánto tiempo? ¿cuánto tiempo crees que vas a soportar ver como te provocan sin caer?
- Resistiré porque necesito, digo, NECESITO, resistir, necesito encontrarme y para poder dejar entrar el futuro, necesito distanciarme para poder ver desde fuera...
- Pero ¿y si después de todo ese espacio y ese resistir, ese quedarte solo y aprender a estar solo, resulta que no llega lo que crees que va a llegar?
- Entonces al menos habré conseguido encontrar mi propio camino, aunque me cueste la vida, aunque no llegue nunca a cumplirse esa energeia, y nunca llegue a probar ese dulce, o ese dulce no sea lo que pensaba. Al menos habré salido de aquello que me hería y no me dejaba ser no más que una sombre...
- ¿Merece la pena?
- ¿Merece la pena respirar? ¿Merece la pena llorar por lo perdido? ¡Siempre merece la pena! Prefiero un mes de vida real que tantos años de silencio, que tantos años de no ser más que un pelele, de irme perdiendo ... Aunque he aprendido mucho de mi mismo y de los demás he perdido la garra, "la mirada del tigre", he perdido el ser en cuanto ser especial.... Si hoy muero no habré hecho nada de lo que creía que era lo fundamental.
- Ecio, me da pena que vas a llorar mucho en tu camino... creo que en el mundo no va a ver un hueco suficiente como para recibir tus lágrimas...
- Ya no hay hueco porque ya lo he llenado de dolor y en ocasiones de rabia... Parece que es ahora y solo en este ahora cuando puedo volver a soñar, puedo volver a pensar en encontrar algo que he perdido...
- Pero no sabes nada de lo que hay al otro lado, no sabes si está bien o está mal, no sabes si es rojo o amarillo, solo tienes una especie de sensación causada en tu mente por un reflejo, es decir, no tienes ninguna seguridad, estás en lo alto de un edificio sin arnés, pero encima ahora viene un viento de levante y luego una larga espera...
- Amigo, si mi visión es tan nítida como parece entonces se va a cumplir, incluso aunque yo no lo quiera, como dijo Doraemon a Novita, da igual vayas en tren, en avión o en coche a Tokio, de cada manera el viaje va a ser distinto pero al final estás en Tokio...
- Si, pero en tren bala estás en una hora y en coche en seis, ¿ cómo vas a aguantar las seis horas ?
- Y el pastel , ¿no lo sigues viendo delicioso aunque lleve esperando sin esperanza durante tanto tiempo?
- Pero ¿y si no está esperando por ti?
- Entonces, de nuevo te digo, me habré equivocado, habré perdido otro año de mi vida, y sin embargo este año me servirá para aprende que es lo que realmente queda del yo antiguo... De ese yo que fue amor puro...y voluntad pura... A veces mis pensamientos son negros pero hay ahora mucha luz en mi corazón...
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