El principio--- Mi principio
En la noche de mis tiempos sigo buscando la solución al tétrico presente, al lugar de este ahora que no me llena y que solo me da desidia y sólo es algo más gracias al regalo más grande del mundo.
Pero es tan fácil dejar que los sueños llenen el alma, es tan bonito volver a encontrar imágenes de un futuro no buscado sino más bien encontrado en el azar del tiempo... Sobre todo porque es un azar tan sencillo que si empezara a girar la rueda aplastaría el tiempo de los impensados...
Sólo es necesario que la manzana caiga una vez del árbol para que la primavera empiece de nuevo.
....
En aquel tiempo solo pensaba en agradar, en mirar, en querer aprender y no entendía nada. Esos primeros recuerdos solo buscan no vomitar con aquella comida, igual que busca el proteger a los otros en la hora de la siesta para que ninguno se fuera de la sala... Esa sala donde teníamos que dormir la siesta en camastros hechos de aluminio con muelles en los que era imposible dormir, y menos solo, una siesta de un sueño que no existía....
Todavía recuerdo a esa persona volviendo a poner en mi boca la comida ya vomitada, ese recuerdo me va a acompañar siempre, porque siempre supe que lo malo de la memoria temporal era que algunas cosas nunca se irían, siempre se quedarían allí hasta que el cerebro comenzara a derretirse, y aún así esos serían los últimos recuerdos, ya que los primeros eran los más vividos...
Y aún en mi mente recuerdos de aquella casa, de aquella pelota en el pasillo, el pasillo era lo más divertido y el salón lo prohibido, el salón cerrado, el lugar donde no se pasaba nada más que en navidad y fin de año. La sala de estar era el verdadero estar, siempre estaba allí, comiendo y durmiendo, yo quería hacer más cosas, pero solo comer y dormir, a veces tute, pero solo comer y dormir... Alguna letra, alguna visita al banco y el rollo de la compra, menos el ir a por yogures Danone de vainilla... Que buenos, y qué geniales los cromos de los dibujos de Don Quijote de la Mancha... otros leían, yo veía tele, otros sumaban, yo contaba monedas, y luego aprendí a colecionarlas, otros jugaban al escondite, yo pasaba los días esperando a que volviera mamá a buscarme y luego a buscarnos.
Luego el colegio, primero no importaba, no era necesario ser popular, primero estaba con unos, no era deportista, pero eso no importaba, era bueno para quitar de en medio la comida del comedor, era bueno con mis amigos aunque mi mejor amigo se fue de repente, si no me equivoco era Daniel, pero se fue y se que aquello me rompió el alma, como lo de Sergio, o lo de Juan...
Pero todo fue a peor, esa casa al final de la calle, el lugar donde nos cuidaban, una casa donde o comías o no comías, un lugar donde aprendí lo que significaba el peso de un ladrillo en la cabeza, una brecha y sangre y sangre... Y a callar, a no decir, pero mi memoria no puede callar ahora que la llamo.
Ese lugar donde mi único sueño, aunque no se si fue un sueño, fue cuando un niño tiró todos sus juguetes al patio y nosotros corrimos a por ellos, ese campo de trigo que al final se convirtió en campo de futbol, las amapolas y aquella niña que a veces venía y siempre sonreía. Qué cosas más tontas hacen que uno sea feliz.
Luego el final de un sueño, no se puede pagar, el cambio de colegio, el irse a otro lugar nuevo, porque apenas quedaba nadie en el otro, sin embargo en el otro ya era alguien, había aprendido las normas, era uno más y aquí era el último... el pringao. Y encima los pocos que llegué a conocer algo mejor me fueron traicionando, o se volvieron locos con los años, como el amigo del PCW o el malote del comedor, o el más grande de todos... Pero al final tuve que pelear, y al pelear ya no fui tan tonto, pero me dolió no quería dar más, no quería ser el más pringao, pero se que lo fui y aprendí a pasar desapercibido... Y el amor estaba allí pero yo era demasiado películas, yo tuve una cita, pero todo fue mentira... Sin embargo lo que pasó por mi mente no dejó de existir.... La pena es que yo no fui importante en su vida... lo se porque años después la vi, igual que a la otra, o a la que estuve un día esperando en la acera mirando su ventana...
Y luego no era, era solo una ilusión, igual que aquellos días de parroquia, igual que aquella convivencia, igual que el buscarla por debajo de las piedras hasta encontrarla y luego no era nada... Fue solo un aire...
Pero todo eso te va enseñando, aunque cuando empieza algo importante, y empiezas a aprender, y quieres que dure siempre, y lo peleas, y lo sigues y de pronto dice si... Te vuelves caballero, te vuelves acero y te vuelves el mayor de todos los gigantes, capaz de realizar las mayores hazañas, de subir montañas, de aprobar y sacar grandes notas, aunque no vayas donde tu quieres...
Sin embargo el tiempo pone a cada uno en su lugar, y lo peor que puedes hacer es perder tu meta, y yo perdí mis dos metas, porque la noche me enseñó que en el mundo había otro mundo, y perdí mi sanidad, y perdí mi saber estar, y perdí hasta el rumbo por hacer cosas que no entendía... Entonces encontré mi lado oscuro, y luego encontré la pasión absoluta, y el fuego en el cuerpo... Encontré que no todo era casarse y ser feliz, sino que podía ser feliz sin tener que estar con alguien... Sufrí e hice sufrir, hasta que apareció una maga, un de esas que te parte en dos y te saca de ti mismo, esa maga me enseño el mundo de lo hetereo, de lo sutil... Me enseño que las mentes estaban conectadas y yo entré en su mente, y ella en la mía, y durante un instante se que aprendí lo que era no ser solo... Pero luego estaba la realidad, y en la realidad yo aún era yo, el mismo yo que años después se describió como el que come, bebe y también ama... Pero yo no estuve a la altura o no supe estar, o no supe alejarme... Pero aquello estaba ya dentro de mi como un virus, y yo quise ser valiente y fui arrogante, no supe rendirme a la evidencia, quise quedar por encima en lugar de tal vez suplicar, aunque tal vez no hubiera servido de nada, pero al menos hubiera dicho la verdad, y hubiera cerrado una herida que tal vez aún sigue sangrando... Y que sangraba meses después cuando empecé otro historia, otra historia larga, pero que en el fondo no importaba, igual que las de en medio, ninguna importaba aunque me hicieran sufrir, porque yo realmente lo único que hacía era seguir llorando la perdida de una conexión....
Qué bien me hizo pero que mal aquel libro de las nueve revelaciones, igual que la ermita en el himalaya, pero nunca fui capaz de darme cuenta que esas dos primeras historias, no terminaron como debían, debía haber terminado, no fui capaz de enfrentarme a mi mismo y de dar lo que estaba en el fondo del alma.
Hay veces que es mejor callar, pero ahora ya no puedo, porque de nuevo entiendo que no soy el que fui, que alguien me ha cambiado o más bien yo he cambiado porque era lo que se suponía debía ser, y ha dado igual que me ocultara en unas letras o unos vídeos. Había algo que debía haber explotado, algo que debía haber terminado justo cuando todo dejó de ser una farsa.
Porque está muy bien ser el caballero blanco de la historia, el que mata dragones y consigue cosas por la amada, pero está mejor si el caballero no se da cuenta de que todo es una gran mentira, de que eso que iba a dejar de ser lo único que sería es aún mayor.
Cuando siempre lo mismo pasa y sigue entonces nos rompemos en dos o en mil, y cuando alguien quiere hacer algo con esos pedazos a veces cuando nos miramos al espejo no nos reconocemos. Porque somos rabia igual que odio igual que mil cosas que juraste no ser, porque el centro de tu vida que eras tú ahora ya no existe, solo existe una historia inventada en la que te han metido, y te van llevando hasta que ya no eres más que un drogadicto yendo a por su dosis...
Pero al final las dosis suben de precio, y el precio al final es tan grande y la necesidad tan enorme que pierdes el control, y cuando lo pierdes de veras es cuando necesitas volver al origen, aunque te sigan queriendo llevar al redil, aunque quieran volver a ponerte en el punto de mira...
Si tienes suerte de pronto ves que no puedes tapar el sol con un dedo, como decía alguien que se que me quiso a su manera, y que es imposible seguir fuera de ti... Lo bueno de las historias es que a veces la gente se pasa del límite y entonces te echan del casino. Y a mi me echaron del casino, pero luego seguí jugando, y entonces me di cuenta de que a veces los hechos dicen más que las palabras, y los hechos en el tiempo significan cosas, aunque no quieras que signifiquen. ....
Aquella noche no dormí, aquella noche me desperté a las tres, y llamé, y a las cinco... y luego desapareció otros días, y yo seguía como decía la canción que siempre odiaba "amarrado a la puerta del baile"... Pensando que yo era el problema... Y el problema es que ya se han superado los limites de lo que se puede hacer, y si no te das cuenta, a lo peor te hacen perder el norte, y el norte es lo único que importa...
Ahora se que de nuevo puedo soñar, porque me estoy permitiendo soñar, aunque aún queda mucho "barro que tragar", pero el final es claro, mi obra de arte, mi vida está en juego. Y mi primer sueño está en mi mente, pero lo que es más importante está en mi corazón. Y esa flor va a germinar....
....
Es la llegada del destino... hoy no hay presión y se que no he tenido suerte o tal vez si...
Nunca se sabe, y he de volver al mundo que más me llenó, debo volver al mundo de la magia y curar las heridas para prepararme. Es como saber que de pronto la lucha ha terminado. La paz está en mi mente....
Soy de nuevo la mente que ha desaparecido pero también la que se ha encontrado.... Es hora de seguir el mundo sin seguirlo....
No soy más que aire.... y ese aire tiene que viajar hasta el espacio.... un espacio
Pero es tan fácil dejar que los sueños llenen el alma, es tan bonito volver a encontrar imágenes de un futuro no buscado sino más bien encontrado en el azar del tiempo... Sobre todo porque es un azar tan sencillo que si empezara a girar la rueda aplastaría el tiempo de los impensados...
Sólo es necesario que la manzana caiga una vez del árbol para que la primavera empiece de nuevo.
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En aquel tiempo solo pensaba en agradar, en mirar, en querer aprender y no entendía nada. Esos primeros recuerdos solo buscan no vomitar con aquella comida, igual que busca el proteger a los otros en la hora de la siesta para que ninguno se fuera de la sala... Esa sala donde teníamos que dormir la siesta en camastros hechos de aluminio con muelles en los que era imposible dormir, y menos solo, una siesta de un sueño que no existía....
Todavía recuerdo a esa persona volviendo a poner en mi boca la comida ya vomitada, ese recuerdo me va a acompañar siempre, porque siempre supe que lo malo de la memoria temporal era que algunas cosas nunca se irían, siempre se quedarían allí hasta que el cerebro comenzara a derretirse, y aún así esos serían los últimos recuerdos, ya que los primeros eran los más vividos...
Y aún en mi mente recuerdos de aquella casa, de aquella pelota en el pasillo, el pasillo era lo más divertido y el salón lo prohibido, el salón cerrado, el lugar donde no se pasaba nada más que en navidad y fin de año. La sala de estar era el verdadero estar, siempre estaba allí, comiendo y durmiendo, yo quería hacer más cosas, pero solo comer y dormir, a veces tute, pero solo comer y dormir... Alguna letra, alguna visita al banco y el rollo de la compra, menos el ir a por yogures Danone de vainilla... Que buenos, y qué geniales los cromos de los dibujos de Don Quijote de la Mancha... otros leían, yo veía tele, otros sumaban, yo contaba monedas, y luego aprendí a colecionarlas, otros jugaban al escondite, yo pasaba los días esperando a que volviera mamá a buscarme y luego a buscarnos.
Luego el colegio, primero no importaba, no era necesario ser popular, primero estaba con unos, no era deportista, pero eso no importaba, era bueno para quitar de en medio la comida del comedor, era bueno con mis amigos aunque mi mejor amigo se fue de repente, si no me equivoco era Daniel, pero se fue y se que aquello me rompió el alma, como lo de Sergio, o lo de Juan...
Pero todo fue a peor, esa casa al final de la calle, el lugar donde nos cuidaban, una casa donde o comías o no comías, un lugar donde aprendí lo que significaba el peso de un ladrillo en la cabeza, una brecha y sangre y sangre... Y a callar, a no decir, pero mi memoria no puede callar ahora que la llamo.
Ese lugar donde mi único sueño, aunque no se si fue un sueño, fue cuando un niño tiró todos sus juguetes al patio y nosotros corrimos a por ellos, ese campo de trigo que al final se convirtió en campo de futbol, las amapolas y aquella niña que a veces venía y siempre sonreía. Qué cosas más tontas hacen que uno sea feliz.
Luego el final de un sueño, no se puede pagar, el cambio de colegio, el irse a otro lugar nuevo, porque apenas quedaba nadie en el otro, sin embargo en el otro ya era alguien, había aprendido las normas, era uno más y aquí era el último... el pringao. Y encima los pocos que llegué a conocer algo mejor me fueron traicionando, o se volvieron locos con los años, como el amigo del PCW o el malote del comedor, o el más grande de todos... Pero al final tuve que pelear, y al pelear ya no fui tan tonto, pero me dolió no quería dar más, no quería ser el más pringao, pero se que lo fui y aprendí a pasar desapercibido... Y el amor estaba allí pero yo era demasiado películas, yo tuve una cita, pero todo fue mentira... Sin embargo lo que pasó por mi mente no dejó de existir.... La pena es que yo no fui importante en su vida... lo se porque años después la vi, igual que a la otra, o a la que estuve un día esperando en la acera mirando su ventana...
Y luego no era, era solo una ilusión, igual que aquellos días de parroquia, igual que aquella convivencia, igual que el buscarla por debajo de las piedras hasta encontrarla y luego no era nada... Fue solo un aire...
Pero todo eso te va enseñando, aunque cuando empieza algo importante, y empiezas a aprender, y quieres que dure siempre, y lo peleas, y lo sigues y de pronto dice si... Te vuelves caballero, te vuelves acero y te vuelves el mayor de todos los gigantes, capaz de realizar las mayores hazañas, de subir montañas, de aprobar y sacar grandes notas, aunque no vayas donde tu quieres...
Sin embargo el tiempo pone a cada uno en su lugar, y lo peor que puedes hacer es perder tu meta, y yo perdí mis dos metas, porque la noche me enseñó que en el mundo había otro mundo, y perdí mi sanidad, y perdí mi saber estar, y perdí hasta el rumbo por hacer cosas que no entendía... Entonces encontré mi lado oscuro, y luego encontré la pasión absoluta, y el fuego en el cuerpo... Encontré que no todo era casarse y ser feliz, sino que podía ser feliz sin tener que estar con alguien... Sufrí e hice sufrir, hasta que apareció una maga, un de esas que te parte en dos y te saca de ti mismo, esa maga me enseño el mundo de lo hetereo, de lo sutil... Me enseño que las mentes estaban conectadas y yo entré en su mente, y ella en la mía, y durante un instante se que aprendí lo que era no ser solo... Pero luego estaba la realidad, y en la realidad yo aún era yo, el mismo yo que años después se describió como el que come, bebe y también ama... Pero yo no estuve a la altura o no supe estar, o no supe alejarme... Pero aquello estaba ya dentro de mi como un virus, y yo quise ser valiente y fui arrogante, no supe rendirme a la evidencia, quise quedar por encima en lugar de tal vez suplicar, aunque tal vez no hubiera servido de nada, pero al menos hubiera dicho la verdad, y hubiera cerrado una herida que tal vez aún sigue sangrando... Y que sangraba meses después cuando empecé otro historia, otra historia larga, pero que en el fondo no importaba, igual que las de en medio, ninguna importaba aunque me hicieran sufrir, porque yo realmente lo único que hacía era seguir llorando la perdida de una conexión....
Qué bien me hizo pero que mal aquel libro de las nueve revelaciones, igual que la ermita en el himalaya, pero nunca fui capaz de darme cuenta que esas dos primeras historias, no terminaron como debían, debía haber terminado, no fui capaz de enfrentarme a mi mismo y de dar lo que estaba en el fondo del alma.
Hay veces que es mejor callar, pero ahora ya no puedo, porque de nuevo entiendo que no soy el que fui, que alguien me ha cambiado o más bien yo he cambiado porque era lo que se suponía debía ser, y ha dado igual que me ocultara en unas letras o unos vídeos. Había algo que debía haber explotado, algo que debía haber terminado justo cuando todo dejó de ser una farsa.
Porque está muy bien ser el caballero blanco de la historia, el que mata dragones y consigue cosas por la amada, pero está mejor si el caballero no se da cuenta de que todo es una gran mentira, de que eso que iba a dejar de ser lo único que sería es aún mayor.
Cuando siempre lo mismo pasa y sigue entonces nos rompemos en dos o en mil, y cuando alguien quiere hacer algo con esos pedazos a veces cuando nos miramos al espejo no nos reconocemos. Porque somos rabia igual que odio igual que mil cosas que juraste no ser, porque el centro de tu vida que eras tú ahora ya no existe, solo existe una historia inventada en la que te han metido, y te van llevando hasta que ya no eres más que un drogadicto yendo a por su dosis...
Pero al final las dosis suben de precio, y el precio al final es tan grande y la necesidad tan enorme que pierdes el control, y cuando lo pierdes de veras es cuando necesitas volver al origen, aunque te sigan queriendo llevar al redil, aunque quieran volver a ponerte en el punto de mira...
Si tienes suerte de pronto ves que no puedes tapar el sol con un dedo, como decía alguien que se que me quiso a su manera, y que es imposible seguir fuera de ti... Lo bueno de las historias es que a veces la gente se pasa del límite y entonces te echan del casino. Y a mi me echaron del casino, pero luego seguí jugando, y entonces me di cuenta de que a veces los hechos dicen más que las palabras, y los hechos en el tiempo significan cosas, aunque no quieras que signifiquen. ....
Aquella noche no dormí, aquella noche me desperté a las tres, y llamé, y a las cinco... y luego desapareció otros días, y yo seguía como decía la canción que siempre odiaba "amarrado a la puerta del baile"... Pensando que yo era el problema... Y el problema es que ya se han superado los limites de lo que se puede hacer, y si no te das cuenta, a lo peor te hacen perder el norte, y el norte es lo único que importa...
Ahora se que de nuevo puedo soñar, porque me estoy permitiendo soñar, aunque aún queda mucho "barro que tragar", pero el final es claro, mi obra de arte, mi vida está en juego. Y mi primer sueño está en mi mente, pero lo que es más importante está en mi corazón. Y esa flor va a germinar....
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Es la llegada del destino... hoy no hay presión y se que no he tenido suerte o tal vez si...
Nunca se sabe, y he de volver al mundo que más me llenó, debo volver al mundo de la magia y curar las heridas para prepararme. Es como saber que de pronto la lucha ha terminado. La paz está en mi mente....
Soy de nuevo la mente que ha desaparecido pero también la que se ha encontrado.... Es hora de seguir el mundo sin seguirlo....
No soy más que aire.... y ese aire tiene que viajar hasta el espacio.... un espacio
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