Ocupados y preocupados
El mundo es grande, tan grande... Pero, ¿dónde vivimos?
Estamos existiendo, somos seres con conciencia, somos seres que parece ser que piensan, parece que son autónomos, que parecen existir cada uno por su lado.
En esencia somos los mismos componentes que el resto de las cosas,los mismos materiales, los mismos átomos, carbono, oxígeno, hidrógeno... Lo mismo que encontrarás en cualquier otro animal, de echo somos un 99 por ciento iguales a un chimpancé.
Respiramos el aire del planeta tierra desde el principio, somos planeta tierra, somos variantes de los humanos anteriores, combinaciones y mutaciones, pero hemos cambiado la faz de la tierra, hemos cambiado el aspecto del planeta, este planeta antes apenas brillaba en la noche, era solo una bola oscura cuando empezamos a hacer fuego, cuando nos juntábamos en los primeros asentamientos.
Eramos una especie torpe, con grupos nómadas que se movían de un sitio a otro, con crías que necesitaban ayuda para todo hasta los 4 años... Seres que solo tenían una cosa, tenían capacidad de manipular.
Manipular elementos naturales, combinarlos, crear herramientas, crear ropa, crear casas, y con el tiempo crear y manipular los sonidos, crear imágenes, crear símbolos y manipularlos... Con un pequeño paso creamos pensamientos y al igual que la madera o la piedra, aprendimos a manipularlos...
Pero el coste ha sido perder la perspectiva, hemos creado un mundo en el que caben y comen 7.500.000.000 personas, y a esas personas hay que darles algo que hacer, pero más aún hay que tenerlos ocupados, tienen que seguir con sus vidas, sean altos ejecutivos o emigrantes que vienen del sur de África. Todos tienen que estar ocupados, todos tienen que pensar que su vida es lo más importante y que puede perdurar en el tiempo.
Ese humano quiere perdurar, quiere seguir existiendo, seguir siendo en sus hijos, en su familia, quiere perdurar, el humano quiere dejar huella, quiere escribir con un cincel en una piedra, escribir un poema imborrable, o dejar sus genes en las futuras generaciones.
Si hacemos un pequeño experimento mental y sacamos a todos los humanos de su zona de confort, las consecuencias son nefastas, si de pronto quitamos del mundo la electricidad, y dejamos al humano solo con lo puesto, vemos que la primera prioridad vuelve a ser buscar alimento y refugio, y lo que es peor vemos que de pronto no tenemos alimento para todo el mundo, vemos que ya no podemos encontrar aquello que teníamos a la mano en un instante.
Las cosas serían complicadas al principio, y muchos moriríamos, pero volveríamos la vista a atrás, al siglo pasado, buscaríamos la manera de conservar alimentos sin frigoríficos, desmantelaríamos los grandes parques y volveríamos a plantar, plantar y cultivar, aumentaríamos el número de animales, porque necesitaríamos seguir comiendo... Los vienes tendrían que estar cerca porque al no haber electricidad tendríamos que volver al vapor o al motor de combustión...
Y mientras el humano preocupado por el trabajo que tiene, preocupado por seguir adelante, preocupado por llegar a fin de mes, por pagar la renta o el alquiler, o la hipoteca, o el aire por el que sin saber también paga.
En España hay una broma que no lo es tanto, se dice que no te casas cuando te casas, sino que te casas cuando firmas la hipoteca, y te casas con el banco, te casas con el dinero, por un montón de años, 30, 40...
Es decir, cuando firmas una hipoteca firmas que parte de tu tiempo va a ser para trabajar para un banco, cada hipoteca firmada es una promesa de darle tiempo al banco, (alguien se acuerda de Momo y los señores de gris?). Estamos viviendo parte de nuestros días para pagar a una institución, a algo que no existe como tal, sino que es una construcción de los humanos.
Nos convertimos en personal del banco sin saberlo, no somos clientes sino que somos dadores de tiempo, nuestro tiempo es suyo, por eso ha sido importante rescatarlos de la crisis, porque lo que estaba en juego es que nuestro tiempo valiera aún menos...
No nos damos cuenta pero estamos solo unas décadas en la tierra, y si todo funciona bien ni siquiera te pondrás a pensar todo esto, si todo va bien, nunca podrás detenerte y ver que es tu tiempo lo que hipotecas, y que esa es la forma en que te atrapas a ti mismo...
El mundo es aún hermoso, aún te quedan lugares por descubrir, lugares por vivir, deja de no ser y empieza a pensar como puedes hacer que el mundo de hoy y el de mañana sea aún mejor.
Recuerda, ser y existir no son lo mismo...
Estamos existiendo, somos seres con conciencia, somos seres que parece ser que piensan, parece que son autónomos, que parecen existir cada uno por su lado.
En esencia somos los mismos componentes que el resto de las cosas,los mismos materiales, los mismos átomos, carbono, oxígeno, hidrógeno... Lo mismo que encontrarás en cualquier otro animal, de echo somos un 99 por ciento iguales a un chimpancé.
Respiramos el aire del planeta tierra desde el principio, somos planeta tierra, somos variantes de los humanos anteriores, combinaciones y mutaciones, pero hemos cambiado la faz de la tierra, hemos cambiado el aspecto del planeta, este planeta antes apenas brillaba en la noche, era solo una bola oscura cuando empezamos a hacer fuego, cuando nos juntábamos en los primeros asentamientos.
Eramos una especie torpe, con grupos nómadas que se movían de un sitio a otro, con crías que necesitaban ayuda para todo hasta los 4 años... Seres que solo tenían una cosa, tenían capacidad de manipular.
Manipular elementos naturales, combinarlos, crear herramientas, crear ropa, crear casas, y con el tiempo crear y manipular los sonidos, crear imágenes, crear símbolos y manipularlos... Con un pequeño paso creamos pensamientos y al igual que la madera o la piedra, aprendimos a manipularlos...
Pero el coste ha sido perder la perspectiva, hemos creado un mundo en el que caben y comen 7.500.000.000 personas, y a esas personas hay que darles algo que hacer, pero más aún hay que tenerlos ocupados, tienen que seguir con sus vidas, sean altos ejecutivos o emigrantes que vienen del sur de África. Todos tienen que estar ocupados, todos tienen que pensar que su vida es lo más importante y que puede perdurar en el tiempo.
Ese humano quiere perdurar, quiere seguir existiendo, seguir siendo en sus hijos, en su familia, quiere perdurar, el humano quiere dejar huella, quiere escribir con un cincel en una piedra, escribir un poema imborrable, o dejar sus genes en las futuras generaciones.
Si hacemos un pequeño experimento mental y sacamos a todos los humanos de su zona de confort, las consecuencias son nefastas, si de pronto quitamos del mundo la electricidad, y dejamos al humano solo con lo puesto, vemos que la primera prioridad vuelve a ser buscar alimento y refugio, y lo que es peor vemos que de pronto no tenemos alimento para todo el mundo, vemos que ya no podemos encontrar aquello que teníamos a la mano en un instante.
Las cosas serían complicadas al principio, y muchos moriríamos, pero volveríamos la vista a atrás, al siglo pasado, buscaríamos la manera de conservar alimentos sin frigoríficos, desmantelaríamos los grandes parques y volveríamos a plantar, plantar y cultivar, aumentaríamos el número de animales, porque necesitaríamos seguir comiendo... Los vienes tendrían que estar cerca porque al no haber electricidad tendríamos que volver al vapor o al motor de combustión...
Y mientras el humano preocupado por el trabajo que tiene, preocupado por seguir adelante, preocupado por llegar a fin de mes, por pagar la renta o el alquiler, o la hipoteca, o el aire por el que sin saber también paga.
En España hay una broma que no lo es tanto, se dice que no te casas cuando te casas, sino que te casas cuando firmas la hipoteca, y te casas con el banco, te casas con el dinero, por un montón de años, 30, 40...
Es decir, cuando firmas una hipoteca firmas que parte de tu tiempo va a ser para trabajar para un banco, cada hipoteca firmada es una promesa de darle tiempo al banco, (alguien se acuerda de Momo y los señores de gris?). Estamos viviendo parte de nuestros días para pagar a una institución, a algo que no existe como tal, sino que es una construcción de los humanos.
Nos convertimos en personal del banco sin saberlo, no somos clientes sino que somos dadores de tiempo, nuestro tiempo es suyo, por eso ha sido importante rescatarlos de la crisis, porque lo que estaba en juego es que nuestro tiempo valiera aún menos...
No nos damos cuenta pero estamos solo unas décadas en la tierra, y si todo funciona bien ni siquiera te pondrás a pensar todo esto, si todo va bien, nunca podrás detenerte y ver que es tu tiempo lo que hipotecas, y que esa es la forma en que te atrapas a ti mismo...
El mundo es aún hermoso, aún te quedan lugares por descubrir, lugares por vivir, deja de no ser y empieza a pensar como puedes hacer que el mundo de hoy y el de mañana sea aún mejor.
Recuerda, ser y existir no son lo mismo...
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