Covid 19, la hipótesis aérea
Aire, empiezas a respirar aire, es lo primero que haces, respirar aire. Desde que empieza tu vida fuera es lo que vas a hacer hasta que desaparezca tu consciencia, hasta que dejes de respirar.
Estamos ante un virus, ojo, un virus, no es un ente consciente, no tiene inteligencia, su única misión es persistir, solo quiere existir, y para ello necesita huéspedes, necesita cuerpos para seguir progresando, para seguir vivo necesita humanos, si todos los humanos mueren ya no habría huéspedes y luego ya no habría virus, pero eso el virus no lo sabe, el sólo quiere sobrevivir, persistir.
Recuerdo muy bien, los primeros días, en marzo, las imágenes de los ciudadanos chinos, todos con mascarilla, antes de salir de casa, se la ponían, nadie sin ella, igual que los coreanos, todos con mascarilla, todos, de hecho si no lo llevaban, eran encarcelados o apaleados.
Luego empezaron los estudios, empezamos a conocer al enemigo, empezamos a saber que el virus también se movía por el aire, los japoneses nos hicieron ver como circulaba el virus por el aire, como se movía y al final llegaba a tu nariz, a tu boca, a ti...
Estábamos encerrados, en casa, #quedateencasa, lo recuerdas, y los sanitarios iban cayendo, no tenían apenas medios, no tenían siquiera unas mascarillas, y caían enfermos y caían muy enfermos y algunos desgraciadamente acababan muriendo...
Luego empieza el giro, empiezan a recomendar que nos pongamos mascarillas todos, todos con lo que sea, hasta con una tela, daba igual, algo que nos cubriera, algo que hiciera que el número de virus que podíamos exhalar o inhalar fuera menor, una barrera contra ese virus que está en el aire.
Y es que como os dije hace tiempo hay que partir del supuesto de que todo el mundo está contaminado, que todos, incluido uno mismo estamos contagiados de este virus, y empezar a pensar las cosas antes de hacerlo.
Nuestro sistema de defensa es increíblemente bueno, tened en cuenta que somos herederos de miles de generaciones de humanos y no humanos, y hemos estado conviviendo con enemigos microscópicos desde el origen de nuestra existencia, somos el resultado de un montón de diferentes exposiciones a diferentes virus, bacterias, hongos, tóxicos,... y hemos llegado hasta aquí, hasta este punto del tiempo.
Ahora estamos en guerra contra uno, uno que pertenece a la familia de los coronavirus, un virus que no es un ser inteligente, como ya os he dicho, pero que quiere expandirse y perdurar.
Nosotros tenemos una vida muy relacionada, tenemos trabajos, tenemos amigos, familia,.. gran parte de nuestro éxito en el planeta tierra se basa en esto, la unión hace la fuerza, dice el dicho del refranero castellano.
Esta unión interpersonal, estas relaciones sociales, nos hacen fuertes, pero también en este caso nos hacen débiles... Cuando empieza lo duro de marzo, y abril, ya no estamos en las calles, pero hemos estado en las calles, sin mascarilla, y hemos dejado circular un virus que quiere ir y venir.
Si la hipótesis aérea es cierta, lo que nos pasa es que al reunirnos, al cruzarnos, al saludarnos, estamos compartiendo no solo nuestra soledad, sino también el o los virus que tengamos.
Al ponernos mascarilla, sea la que sea, lo que hacemos es reducir, dependiendo de lo fina que sea la mascarilla, dejamos salir menor cantidad de virus al aire, menos carga viral, y si yo tengo la mascarilla, también dejo entrar menor cantidad de virus a mi cuerpo, es decir, reduzco la posibilidad de infectar e infectarme, no solo del coronavirus, sino de cualquier virus o bacteria...
Ahora pongámonos en peligro, vayamos a un restaurante o un bar, comamos, bebamos, compartamos de nuevo la carga al máximo, y estemos allí el mayor tiempo posible, sin la mascarilla, y aumentemos grandemente nuestra exposición...
Luego vayamos en el metro, lleno hasta arriba, y aunque llevemos la mascarilla en un sitio cerrado, lo que pasa es que aumenta la concentración de virus por litro de aire, y esto nos hace llegar más cantidad de virus, es decir, un segundo impacto, después del restaurante...
Y dependiendo de lo enfermo que estén los comensales o los compañeros de metro, recibiremos más o menos virus, y nuestro sistema se pondrá en alerta, aumenta la concentración de defensores, buscando virus, generaremos mocos, toseremos...
Nuestro cuerpo se defiende, con uñas y dientes del agresor, pero si todos están enfermos, si aumenta la cantidad de fuentes nosotros estaremos más expuestos y recibiremos más impactos y más numerosos, y nuestro cuerpo se defenderá...
Por eso es importante minimizar los contactos y las exposiciones, pues más contactos con el virus, más difícil que podamos defendernos...
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