Caminar y pensar
A veces por alguna casualidad empiezas algo, algo que no sabes si te lleva o te trae, si te llena o te vacía, si será pasajero o será más largo en el tiempo. Hace ya un mes que empecé a andar por el campo, que volví a ser el que fui hace muchos años, el ser que anda, se alimenta, respira y bebe.
Ese ser que se fija en el correr de un conejo, o en piar de un ave, o en olor a tierra mojada, ese ser que vuelve a encontrar su lugar en el mundo, vuelve a ser bosque, vuelve a ser camino, y vuelve a ser esperanza.
En todos esos lugares uno deja de ser uno para volver a ser naturaleza, para volver a ser el ser que lleva dentro, para volver a sentir lo que creía fue ya una ilusión.
Eran otros tiempos y otros caminos, pero cada día que me encontraba perdido en la montaña era un día en que soñaba y al soñar tomaba decisiones trascendentes...
Ahora a vuelto a mi el espíritu de la naturaleza, a vuelto a mi el Ser, y espero que se quede al menos una década, para poder brillar durante unos años, como brillé en aquellos otros años que ya casi ni recuerdo.
Ese ser que se fija en el correr de un conejo, o en piar de un ave, o en olor a tierra mojada, ese ser que vuelve a encontrar su lugar en el mundo, vuelve a ser bosque, vuelve a ser camino, y vuelve a ser esperanza.
En todos esos lugares uno deja de ser uno para volver a ser naturaleza, para volver a ser el ser que lleva dentro, para volver a sentir lo que creía fue ya una ilusión.
Eran otros tiempos y otros caminos, pero cada día que me encontraba perdido en la montaña era un día en que soñaba y al soñar tomaba decisiones trascendentes...
Ahora a vuelto a mi el espíritu de la naturaleza, a vuelto a mi el Ser, y espero que se quede al menos una década, para poder brillar durante unos años, como brillé en aquellos otros años que ya casi ni recuerdo.

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