Preocupante pero no desesperada
Esa frase nos la trajo a la luz el profesor Perez de Tudela, algo que está a punto de pasar, algo que nos preocupa que está en el futuro próximo, como la espada de Damocles, la bala que sale disparada de un arma y apunta a tu cabeza, es preocupante, pero aún no es desesperada... Todavía puedes evitarlo, puedes tirarte al suelo, puedes girar la cabeza... Pero no desesperada, porque aún nos queda, tal vez, un as en la manga, porque aún tenemos la posibilidad de cambiarlo, de que deje de ser una posibilidad y pase al mundo de los posibles, en lugar de llegar a ser en el mundo real, de que ese gris pase a blanco en lugar de a negro... Y sin embargo, cuando usamos esa frase, estamos quizás ya tan cerca del desesperada que ya no tiene solución, quizá estamos tan cerca del tirador que ya no hay manera de esquivar la bala, y hacemos ya presente la segunda parte, ya no es preocupante, ya es desesperada, ya empieza a notar el dolor del impacto, la espada en la carne, el posible que se hace...